Trastornos de la conducta alimentaria · Barcelona y online

Imagen corporal

Tu cuerpo no debería convertirse en la sala de espera de tu vida.

Para comprender qué ocurre

¿Qué es la imagen corporal?

La imagen corporal es la manera en la que percibes, piensas, sientes y actúas en relación con tu cuerpo. No depende únicamente de cómo te ves frente al espejo, sino también de las experiencias vividas, los comentarios recibidos, los ideales aprendidos y el significado que has construido alrededor de tu apariencia.

Cuando esta relación se vuelve insegura, el cuerpo puede ocupar demasiado espacio y condicionar tu autoestima, tu alimentación, tus relaciones y la forma en la que participas en tu propia vida.

Señales

¿Cómo se manifiesta?

Las dificultades con la imagen corporal pueden manifestarse de diferentes maneras:

  1. Observar, medir o comprobar tu cuerpo constantemente.
  2. Evitar espejos, fotografías o determinadas prendas.
  3. Compararte frecuentemente con otras personas.
  4. Sentir que tu valor depende de tu peso o apariencia.
  5. Tener miedo a engordar o a que el cuerpo cambie.
  6. Evitar planes sociales por no sentirte cómoda con tu imagen.
  1. Interpretar las miradas o comentarios como juicios sobre tu cuerpo.
  2. Sentir rechazo, vergüenza o desconexión corporal.
  3. Pensar que empezarás a vivir cuando consigas cambiar tu cuerpo.
  4. Intentar controlar la alimentación o el ejercicio para aliviar la inseguridad.
  5. Tener dificultades para reconocer el cuerpo de una manera estable y realista.
  6. Sentir que ningún cambio físico llega a ser suficiente.

No es necesario odiar completamente tu cuerpo para estar viviendo una relación corporal que genera sufrimiento.

Acompañamiento

¿Cómo podemos acompañarte?

El objetivo no será obligarte a amar tu cuerpo ni convencerte de que te gusta. Trabajaremos para que su apariencia deje de determinar tu valor y limitar tu vida.

El proceso puede incluir:

Comprender cómo se ha construido tu imagen corporal.

Reducir la comparación y la comprobación corporal.

Cuestionar la asociación entre apariencia, identidad y valor personal.

Desarrollar una mirada más estable, neutral y compasiva hacia ti.

Trabajar experiencias de crítica, rechazo, bullying o humillación cuando sea necesario.

Identificar las experiencias, mensajes y aprendizajes que han influido en ella.

Trabajar la evitación de espejos, fotografías, ropa o situaciones sociales.

Mejorar la conexión con las sensaciones y necesidades del cuerpo.

Recuperar actividades que has ido aplazando o evitando por tu cuerpo.

Construir una identidad que vaya mucho más allá de tu apariencia.

Cuando estés lista para empezar

Tu cuerpo no debería convertirse en la sala de espera de tu vida.

No necesitas esperar a verte diferente para empezar a ocupar espacio, relacionarte, disfrutar o vivir. Podemos trabajar para que tu cuerpo deje de sentirse como un lugar del que necesitas escapar y pueda convertirse, poco a poco, en un lugar más seguro para ti.